Millones en crédito fiscal acumulado pero miedo al Formulario 4949
Una compañía arequipeña de servicios mecánicos y maestranza para campamentos mineros había realizado fuertes adquisiciones de tornos CNC, soldadoras industriales y repuestos importados. Estas compras generaron más de S/ 115,000 de saldo a favor de crédito fiscal de IGV.
Sin embargo, la gerencia no se atrevía a solicitar la devolución en efectivo ante SUNAT. Existía el mito —justificado por malas experiencias previas con otros asesores— de que "pedir devolución es invocar una fiscalización que te buscará multas hasta por debajo de las piedras". Como consecuencia, ese capital vital permanecía inmovilizado mientras la empresa recurría a sobregiros bancarios costosos para pagar planilla.
Auditar internamente antes de que SUNAT lo haga
En Figueroa Estudio Contable aplicamos una regla de oro: no se presenta una solicitud de devolución al Estado sin haber ejecutado primero una simulación exhaustiva de fiscalización interna.
Depósito íntegro en cuenta bancaria en 32 días hábiles
La Intendencia de SUNAT Arequipa revisó la carpeta digital y, al constatar la rigurosidad de la bancarización y la fehaciencia de la maquinaria adquirida, emitió la Resolución de Devolución aprobada, abonando los S/ 115,000 con orden de pago financiera directamente a la cuenta de la empresa.
La empresa canceló sobregiros bancarios que le costaban más del 18% anual de TCEA y financió la compra de un nuevo camión grúa sin endeudamiento financiero.